Nos lo temíamos

Gallinero, el día de la ira ha llegado. ¿Cómo imaginarme que iba a estar tan tranquilo expresando mis humildes opiniones y metiendo algo de caña y cañamón al personal sin que el chollo se acabase? Qué ilusos somos. El caso es que, vía mail (tuve la ingenuidad de dejarlo caer en algunos blogs y foros), he recibido unas descalificaciones y amenazas algo más desagradables que los trolls que brotan por aquí. Viejos fantasmas que regresan con afán mamporrero y francotirador. Así que este pollo se transforma en avestruz por una temporadita. Sí chicos, la libertad de expresión NO es posible ni siquiera en internet. Por supuesto, pasada la tempestad seguiremos a la carga. Os quiero y os odio, como diría el peseto atómico. A algunos les aliviará esta despedida y otros lamentarán lo que significa y supone. Que nadie lleve luto por mí, ja, ja. Hala, ya sabéis mi lema (el mismo que el del abuelete de “Pequeña miss Sunshine”): a follar como cosacos, que son dos días. Kikirikí.

1 Comentario(s)

  1. pues vaya putada¡yo que te visito cada dia….en fin ya nos diras cosas.saludos.


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