Estaba trasteando por los dominios del ínclito pero cachondo Ezcritor cuando me topé con un blog diamantino: http://blogs.20minutos.es/nilibreniocupado
Ni más ni menos que el cuadernillo de bitácora de un taxista “licenciado en Espejología del Profundismo por la Universidad Asfáltica de Madrid”. No puede ser. Me frote los ojos porque no daba crédito. Un peseto-filósofo con toda la mundología de 10 horas diarias con la rabadilla clavada al respaldo de bolitas espantoso que llevan estos individuos. Aquello era jauja, desde luego. Me lancé a sus post y desde luego no me defraudaron. La cosa es de una vergüenza ajena exquisita: todos los tópicos de la soledad, la liendre urbana, la política parda y el “estoy de vuelta de todo” de andar por casa presentes con olor a serrín orinado. Y como es “joven” aunque calvo tiene ese runrún de apaleado aunque sobradamente preparado por el antiguo régimen y la caspa sazonado por el acceso a las nuevas tecnologías y cierta culturilla de solapa y google, sin olvidar el rodalazo de sudor populachero y tal y tal. Irresistible, de verdad. Hay que decir que tal gremio me parece el más execrable y parásito del mundo: fama de currantes cuando se pasan la mitad del tiempo dando vueltas para perder al personal y sacarle unos eurillos más, sobre todo a los guiris aeroportuarios, fama de solidarios cuando son unos sectarios y mafiosetes floteros, fama de buena gente cuando te escupen a la cara si les dejas 20 céntimos de propina, fama de buenos conductores cuando aún está por ver alguno de ellos que señalice al cambiarse de carril, no se salte un stop a la torera, haga pirulas en rotondas por doquier y demás tropelías, fama de honrados cuando están esperando a acumular bollos para llevar su cacharro a la mutua, fama de intuitivos al volante cuando con un GPS está todo arreglado… Eso, sin contar el olor a tigre podrido de algunos (ojo, algunos) vehículos y su charla insoportable, cuajada de tópicos con mondadientes en el premolar como los que pueblan el blog del pardillo ese. Ni “Taxi Driver” ni “Noche en la Tierra” me han reconciliado con esta gentuza. Así que el blog de este “taxista ful” (encima premiado en el meollo ese de “20 minutos”) me parece un tesoro que iré paladeando poco a poco y, cómo no, comentando. Ay, si es que a veces la vida te da sorpresas agradables. Bueno, me piro que se me va el bus. Buen fin de semana y cuidado con matarse a pajas, que nos conocemos.





